1. Revisa el RUT y las responsabilidades
El registro debe reflejar correctamente la actividad y las responsabilidades aplicables. Es una referencia básica para ordenar el cumplimiento.
2. Define el flujo de facturación
Ventas y documentos electrónicos deben integrarse con cartera, impuestos y contabilidad.
3. Crea un calendario de obligaciones
No trabajes únicamente con la fecha límite. Incluye fechas internas para cierre, recepción de soportes, revisión y aprobación.
4. Controla retenciones y reportes
Los datos de terceros, certificados y registros deben mantenerse depurados durante el año.
5. Cierra contabilidad periódicamente
Los cierres mensuales facilitan detectar errores antes de declaraciones, información exógena y estados financieros.
Cómo se conecta con la contabilidad
El control tributario funciona mejor cuando se apoya en registros oportunos, soportes completos y conciliaciones periódicas. Esto facilita revisar diferencias antes de cada vencimiento.